martes 11 de septiembre de 2007

becarios nuevos

Esta semana están haciendo entrevistas para coger becarios en la empresa para la que trabajamos. La casualidad ha hecho que justo han llamado para hacer la entrevista a dos compañeros de facultad que conozco que salen juntos, igual que salíamos Alvaro y yo cuando entré a trabajar. Ayer por la tarde, hablando con él después de su entrevista, me decía textualmente, que pasaba de trabajar con su novia en el mismo sitio, porque lo veía muy tenso...

Me ha hecho pensar en cuando yo entré a trabajar en esta empresa. Llevo ya año y medio trabajando con el que primero fue novio y después marido, y la relación entre nosotros dos no se ha visto afectada negativamente. Desde el principio nos propusimos separar perfectamente lo profesional de lo personal. En horas de oficina, Alvaro es "Alvaro Fdz", no "cielo", "cariño" o cosas semejantes. Cuando salimos del trabajo, uno muchas veces no puede desconectar, pero eso tampoco es negativo, más bien al contrario. Pides consejo al otro o le cuentas lo que has hecho en el día con la seguridad de que te entiende sin casi ningún esfuerzo. Cuando sales de un día duro es bastante importante en muchas ocasiones sentirte comprendida, decir cuatro burradas sobre fulano o mengano que te tienen hart@ y te sientes después de eso mucho mejor.

Mucha gente cree que puede ser fuente de discusiones en la pareja, pero a mi me ha supuesto una fuente de satisfacciones. Y discusiones, el día a día tiene temas para discusiones mucho más tontas, no hace falta llegar a discutir sobre el trabajo. A mi me ha sabido para aprender a valorar más, si cabe, a mi marido, ya que he visto lo que vale en muchas situaciones de la vida.

Además, ¿nadie ha tenido nunca la tentación de observar a su pareja por una cerradura para saber lo que hace en su trabajo? Pues yo sólo tengo que echar un vistazo por encima del ordenador y ya lo sé, y eso me hace sentirme muy orgullosa de él.